Matrimonio y Viudez

En 1802, Bolívar regresa a España para terminar con los trámites legales de su matrimonio y se casa con Maria Teresa el 26 de mayo en la Iglesia parroquial de San José de Madrid para seguidamente preparar su viaje de regreso a América.
Después de diversas circunstancias que alteraron sus planes, Bolívar y su esposa embarcaron en La Coruña el 15 de junio de 1802 en un viaje directo hacia Venezuela, donde llegaron al puerto de La Guaira el 12 de julio del mismo año.
Al poco tiempo de llegar se establecieron en el Mayorazgo de la Concepción, vivienda ubicada cerca de la Plaza Mayor de Caracas, en la esquina de Las Gradillas; y Bolívar asumió plenamente la administración de sus bienes.
Ambos despertaban la curiosidad de la aristocracia caraqueña, que esperaba oír relatos sobre la Corte y del personaje del momento, Napoleón. En las distintas fiestas y tertulias que frecuentaban, Maria Teresa descubrió que estaba en contacto con una sociedad cultivada y refinada, cuyos integrantes comentaban sin cuidado sus opiniones políticas y hacían juicios sobre los libros revolucionarios, que en aquel entonces estaban prohibidos.
Además de las tertulias, el matrimonio realizaba frecuentes paseos por las propiedades de la familia y durante un año Bolívar llegó a sentirse un hombre feliz y realizado, pero entonces hubo un suceso que cambió su vida para siempre.
Maria Teresa contrajo la Fiebre amarilla, enfermedad endémica del trópico, que la consumió de forma rápida posiblemente por carecer de defensas corporales, y murió el 22 de enero de 1803.
Su muerte afectó profundamente a Bolívar hasta llegar al borde de la depresión, su humor se vio agriado y sus planes de una permanencia feliz en Venezuela alterados súbitamente.